Innovación comunicativa: pasaporte de entrada

Una de las cosas que pensamos al momento de definir una pieza comunicativa es en los tradicionales folletos, afiches, tripticos o volantes, pero el Museo Nacional de Colombia demostró lo contrario.

Presentar datos generales de una exposición de la cultura colombiana en forma pasaporte, fue la propuesta del Museo Nacional para presentar “El Silencio de los ídolos. Una evocación de la estatuaria agustiniana”. La muestra cultural buscaba promover  la cultura de San Agustín, sus yacimientos prehispánicos y la investigación arqueológica que ha surgido alrededor de estas.

La estrategia del Museo Nacional nos recuerda que pensemos en piezas comunicativas recursivas que representen una experiencia para los públicos, que en este caso son las familias, comunidad educativa, academia y turistas.

El pasaporte de la cultura agustiniana es una alternativa no solo de informar, si no de llamar la atención con contenido impactante, diferente y experiencial.

Partir de metáforas o conceptos puede ayudarnos a dar una idea para hacer piezas promocionales creativas y diferentes, e inspirarnos a los comunicadores, publicistas y profesionales con carreras afines, en ir más allá de lo obvio y pensar en estrategias más arriesgadas, sin dejar a un lado el plan estratégico de comunicación de la organización donde trabajemos.

Otra de las iniciativas de comunicación que desarrolló el Museo fue la realidad aumentada. Opción tecnológica que actualmente muchas empresas están utilizando para crear momentos únicos en los públicos, a través de tabletas y teléfonos inteligentes.

En el programa En las Mañanas con Uno se explica la innovación tecnológica que propone la exposición agustiniana.

Dos maneras de comunicar que hacen parte de una estrategia  planeada, centrada  y adaptada a las necesidades de sus públicos.

Innovación comunicativa: Otra forma de comprar libros

La semana pasada, recorriendo la Feria Internacional del Libro de Bogotá, Colombia, me encontré con una maquina expendedora con mucha literatura. Para comprar un libro tenías que seleccionar el de tu preferencia e introducir el valor que solicitaba la maquina, así como cuando compras un chocolate o una bebida en otras maquinas expendedoras.

maquina de libros

Una pieza promocional creativa, innovadora y otra forma de atraer posibles compradores. Un recurso muy acertado con una experiencia fuera de lo normal, ¿quién dijo que todo lo que tenga que ver con libros tiene que ser aburrido?